Surprise/Sorpresa

August 20, 2014  •  1 Comment

Seward, Alaska: An unexpected tiny oasis in the middle of downtownSeward, Alaska: An unexpected tiny oasis in the middle of downtownSeward; Alaska: A tiny oasis is hidden in plain sight in the streets of downtown.

Seward, Alaska: Un pequeño oasis se esconde a simple vista en las calles del centro.

I think few words elicit such strong emotions as the word "Surprise", usually there is no in between, people either love surprises or downright hate them. In my personal case, that particular word has always had a positive association. When I was growing up a "surprise" usually meant that I was going to get something I really liked out of the blue...maybe a chocolate, maybe a particular dish at lunch that I just loved and had not tasted for a while, an unexpected visit by a family member I didn't get to see that often, etc. On the professional side of things, "surprise" has meant receiving prices, rewards and trips, like in 2010 when the company I worked for decided to send me to Hawaii for a whole week as a recgonition of my achievements in that particular year. Of course, I've had awful surprises too, especially in the form of early morning calls that relay bad news or that require immediate action on my behalf to solve a particular situation, in those cases I just try to remember that it's all part of the big show called life while working to sort things out as fast a possible.

Nowadays I feel that words like "suprise", "unknown", "unexpected" are commonly associated with undesired or simply bad situations. If you turn on the TV for a little while you'll see that "unexpected" means the stock market loss 1,000 points in the day's session, "unknown" is used to describe a strange disease considered to be the cause of death for 500 people in a small village of Central Africa; "surprise" means getting robbed, taken advantage of or finding out that your wife is pregnant with your boss' baby (Jerry Springer anybody?)...whew, with this kind of examples who would want to make any kind of room in their lives for unpredictability, right?

In my opinion this fear-inducing treatment to the unknown is heavily affecting people's willingness to expose themselves to new experiences. I know people that don't leave their home anymore, they know the world only through the daily news delivered by TV and newspapers therefore thinking that everything is quite dangerous and there are risks everywhere. I hear seven year old children saying: "I hate surprises, tell me what is going to happen already!"; it's to be expected that confidence and trust in institutions, other people and ourselves is at an all time low.

Ladies and gentlemen, here's something I've learned over the years: people that truly enjoy their lives have always opened the door to surprises. They like taking chances, you see? They like going on a limb and asking that person they like if he/she would gou out with them overcoming their natural fear to rejection, when they slip and fall down they get up laughing about it (assuming they didn't break anything of course), they work on their projects passionately enjoying each day without worrying too much about where those projects will eventually take them, they go to different places using different paths. I can only imagine that a life without surprises must be quite similar to living in prison: always knowing what time you'll wake up, what there'll be for lunch, when you go out to the yard and for how long, just following a schedule somebody else made for you.

Talking about surprises, I found this little landscape in downtown Seward, it was literally on the street just dividing two houses. I caught it through the corner of my eye and I couldn't believe it, it looked like something pulled out of "Alice in Wonderland" to me and people just passed by me without even seeing it, as if it were visible only to me.  I thought about removing the power lines in post but then I thought I kind of liked that this can be found in a regular, every-day kind of place so I let them be. It's a reminder that surprises happen when and where you least expect them, right?

Let's see what happens, I'll keep you posted.

Francisco

Sorpresa:

Creo que pocas palabras generan emociones tan fuertes como la palabra "Sorpresa", usualmente no hay un punto medio, las personas aman las sorpresas o definitivamente las odian. En mi caso particular, esa palabra siempre ha tenido una connotación positiva. Cuando era niño una "sorpresa" significaba que iba a recibir algo que realmente me gustaba, como caído del cielo...podía ser un chocolate, o tal vez un platillo a la hora de la comida, que me gustara mucho y que no había comido en mucho tiempo, podía ser la visita inesperada de un miembro de la familia al que no veía muy seguido, etc. En el lado profesional, "sorpresa" ha significado recibir premios, recompensas y viajes, como en el 2010 cuando la compañía para la que trabajaba decidió mandarme a Hawaii como reconocimiento a mis logros de ese año particular. Por supuesto, también he tenido sorpresas muy desagradables, especialmente en forma de llamadas tempraneras que dan malas noticias o que requieren de mi acción inmediata para resolver una situación en particular. En esos casos, trato de recordar que todo es parte de este gran espectáculo llamado "vida", mientras trabajo lo más rápido posible para resolver la situación.

En estos días, siento que las palabras "sopresa", "desconocido" e "inesperado" se usan comúnmente para describir situaciones indeseadas o simplemente, malas. Si encienden la televisión por un rato verán que "inesperado" significa que la bolsa de valores perdió 1,000 puntos en la sesión del día, "desconocido" se utiliza para describir una extraña enfermedad que es considerada como la causa de muerte de 500 personas en una pequeña aldea en Africa Central; "sorpresa" significa que alguien fue asaltado, engañado o que alguien descubrió que su jefe fue quien embarazó a su esposa (¿alguien recuerda a Jerry Springer?)...caray, pues con esos ejemplos ¿quien va a desear dar cabida a lo impredecible, no?

En mi opinión este tratamiento a lo desconocido, diseñado para crear miedo, está afectando la disposición de las personas para exponerse a nuevas experiencias. Conozco personas que ya no salen de sus casas, conocen el mundo sólo a través de las noticias que reciben diariamente de la TV y los periódicos, por tanto piensan que todo es extremandamente peligroso y que hay riesgos en todos lados. Escucho niños de siete años que dicen "Odio las sorpresas, ¡ya solo dime lo que va a pasar!"; no es de extrañar que la confianza en las instituciones, en otras personas y en nosotros mismos está en el nivel más bajo en la historia.

Damas y caballeros, esto es algo que he aprendido a través de los años: las personas que realmente disfrutan sus vidas, siempre han abierto la puerta a las sorpresas. Les gusta arriesgarse y aventurarse, superan su miedo natural al rechazo y le preguntan a esa persona que les gusta si ella/él quiere salir con ellos, cuando se resbalan y caen, se levantan riendo (asumiendo que no se hayan roto algo, claro), trabajan apasionadamente en sus proyectos, disfrutando cada día sin preocuparse demasiado sobre adonde los llevarán esos proyectos en el futuro, van a lugares diferentes por caminos diferentes. Imagino que una vida sin sorpresas debe ser sumamente similar a vivir en una prisión: siempre sabiendo a que hora levantarse, que habrá para comer, a que hora salir al patio y por cuanto tiempo, la vida es tan solo seguir un programa que alguien más preparó.

Hablando de sorpresas, encontré este pequeño paisaje en el centro de Seward, estaba en la calle, literalmente y era la división entre dos casas. Lo ví por el rabillo del ojo y no lo podía creer, me pareció como sacado de "Alicia en el País de las Maravillas" y las personas pasaban junto a mi sin verlo, como si fuera visible solo para mi. Pensé en quitar los cables eléctricos en post, pero luego pensé que me gustaba que este lugar pudiera encontrarse en uno de esos lugares cotidianos por los que la gente pasa todos los días, así que los dejé. Me recuerda que las sorpresas ocurren cuando y donde uno menos lo espera, ¿qué no?.

Vamos a ver que pasa, seguimos en contacto

Francisco

 

 


Comments

JR(non-registered)
Bien con la sorpresa . La foto de la montaña súper, se antoja viajar hasta allá. Bravo
No comments posted.
Loading...